Hacer networking o, en otras palabras, tejer una red de contactos profesionales consiste en la idea de intercambiar datos de contacto e información comercial. Es decir, cada vez que se tiene la oportunidad de conocer a una persona, bien sea en un curso, en una feria o una conferencia, por ejemplo, se tiene la posibilidad de aumentar esta red.

Ahora bien, es necesario empezar por entender que cada evento es una oportunidad de obtener nuevos contactos y posibilidades de darnos a conocer como personas y como profesionales. Por lo tanto, siempre se debe actuar de modo correcto y coherente en línea con lo que somos y con la imagen que se desea proyectar.

Nunca es posible saber cuándo se pueda estar frente a una gran oportunidad, un posible cliente o un contacto que nos llevará a otro y por lo mismo es necesario siempre estar preparados.

Lo más importante cuando hablamos de estar preparados es ser capaces de responder a preguntas tan sencillas como ¿A qué te dedicas?, ¿Qué ofreces?, ¿Por qué te debería contratar?, ¿Dónde se te puede localizar?. Son preguntas fáciles que en ocasiones no son tan sencillas de responder o por lo menos no en menos de un minuto y con total claridad.

Para lo anterior, existen dos herramientas que son fundamentales: El Discurso de Ascensor (Elevator Pitch) y las Tarjetas de Presentación.

La primera de estas herramientas tiene como objetivo ser capaces de decir qué somos y qué ofrecemos en lo que tarda el trayecto de un ascensor. Es decir, se ha de ser capaz, entre 30 y 60 segundos, de dejar en la mente del interlocutor la idea clara de lo que se hace y por qué sería interesante poder contar con estos servicios o recomendarle en algún momento dado. Y, para reforzar esta idea nada mejor que una buena tarjeta de presentación con el nombre, cargo/profesión y teléfono. Si es con algún diseño, estilo, logotipo y/o imagotipo mejor. La tarjeta ha de dejar ver claramente quiénes somos, a qué nos dedicamos,  dónde se nos puede contactar y dónde se puede buscar algo más acerca de nosotros.

Este algo más acerca de nosotros se refiere a que a la gente ya se le debe facilitar nuestra ubicación y por lo tanto en lugar de invitarle a buscarnos a través de Google hemos de decirle por ejemplo cuál es nuestro blog personal o nuestra página web, nuestra cuenta de Twitter, nuestra dirección de Skype y claro, nuestro e-mail, preferiblemente no el personal. Una opción que es muy efectiva también es colocar solo los símbolos de las redes profesionales a las que pertenecemos y con ello ya estamos diciendo que tenemos un lugar en la red donde nos pueden ir a buscar y saber algo más de nosotros.

Existen eventos especializados de Networking en los que los asistentes saben que van exclusivamente a intercambiar contactos, ojo no a comer ni a tomar un café. Hay muchos de estos eventos en la actualidad, solo es cuestión de buscar cual es el más apropiado y cuál nos puede interesar por la actividad que realizamos ya sea como cliente, para establecer algún tipo de sinergia, como socio o para recomendar a otra persona.

Ahora bien, si se va a un evento de networking o a un congreso, curso, conferencia, etc., donde existen altas posibilidades de hacer la labor de darnos a conocer, así como de tomar el contacto de otros asistentes, este objetivo ha de ser claro y se debe llegar al lugar con seguridad y con el interés de conocer a personas “importantes” más que con el objetivo de contactar a una gran cantidad de ellas. Es decir, basarnos en la premisa de que vale más la calidad que la cantidad de contactos que podamos hacer.

Se suele pensar en este tipo de eventos que el que mayor número de tarjetas coleccione será el ganador y de esto no se trata, las tarjetas no son cromos. Lo que se ha de pretender es conocer gente con la que se tengan puntos en común, buscar obtener, más que un nombre y un teléfono, el inicio de una relación que con el tiempo se pueda madurar.

Si la acción de tejer la red de contactos se hace partiendo de la mentalidad de ir un paso más allá, de construir relaciones, de encontrar cosas en común, de posicionarnos en la mente del interlocutor claramente, el contacto y la actividad serán efectivas. De lo contrario, caeremos en la trampa de coleccionar tarjetas y al final no podremos identificar quien es quien y nadie nos tendrá presentes cuando le queramos contactar porque nadie nos recordará, siempre es importante dejar huella por donde se pase.

Al dar a conocer la información sobre lo que se hace y dar un número telefónico o una dirección electrónica de contacto aumentarán las posibilidades de que el día de mañana se requiera un profesional de nuestras características y nos tengan en cuenta. Del mismo modo, si contamos con los datos de la persona que conocimos y sabemos de alguien que pueda estar interesado en el producto o servicio que esta persona ofrece podemos pasar su contacto y si es una persona de la que tengamos alguna referencia o con la que ya hayamos establecido alguna sinergia recomendarle.

Si bien es cierto que el networking sirve para ampliar la red de contactos también es cierto que no por el hecho de hacer un intercambio de tarjetas nos van a contratar o nos van a recomendar a alguien. El networking es el primer paso para empezar a tejer una verdadera relación donde la confianza será el elemento más importante y necesario para que el networking se haga efectivo y la segunda contar con una marca personal con #actitudyacción que nos ayude a #marcarladiferencia.