Hace unos días estuve en la encantadora ciudad de Dubrovnik. Una ciudad que encierra mucha historia dentro de sus murallas y fuera de ellas deja entrever todo el ímpetu de su gente. Gente amable, con carácter que ha sido capaz de rehacer su realidad para mostrar al mundo su grandeza y enorme belleza que vale la pena conocer de la mano de una guía que habla perfecto castellano como Olga. Una profesional croata que con su amabilidad y conocimientos nos adentró en la evolución de los Balcanes desde épocas ancestrales.
Además de poner atención a su gente, sus paisajes, su idioma, su idiosincrasia, sus helados y su patrimonio cultural….. hubo un pequeño detalle que llamó mi atención mientras me deleitaba con su comida en uno de esos pequeños restaurantes entre callejuelas: un transeúnte iba con una camiseta que tenía una frase que ha inspirado este post y versaba: “people before profits”.
“Personas antes que beneficios”, es una frase que resume ampliamente lo que siempre he considerado la base de la filosofía de las empresas que destacan por su excelencia. Porque solo aquellas empresas, emprendedores y profesionales que centran su actividad en las personas llámense trabajadores, clientes y/o comunidad en general son las que tienen el éxito asegurado…aunque este en ocasiones tarde en llegar.
Las empresas que ponen toda su energía en dar lo mejor de sí mismas; satisfacer con creces las necesidades del mercado con productos de máxima calidad; proveer condiciones óptimas de trabajo para asegurar el máximo bienestar, ofrecer un servicio de excelencia con atención, calidad, oportunidad y comodidad; y con un sentido compromiso por el crecimiento de su entorno son empresas que seguro cuentan con un balance positivo y con proyección.
Cuando la actitud y las acciones de las empresas van en esta línea los buenos resultados son una consecuencia directa que además de verse traducida en beneficios también se refleja en el compromiso de sus empleados, el respeto por su equipo directivo, el cariño hacia la marca, la lealtad de los clientes y su buena reputación lo cual se transforma a la postre en ventas y utilidades.
Si se anteponen las personas, los sentimientos y los valores a los beneficios, la productividad y la plusvalía siempre, siempre, siempre y más hoy en día en una época en la que estamos cada vez mejor informados, hay más competencia y ansiamos transparencia, los resultados serán muy positivos y se obtendrá algo que ni el dinero ni todo el oro del mundo pueden comprar: confianza, cariño y lealtad.
P.D: Gracias Alvaro porque fue por ti que tuve la suerte de saber de tan lindo país!!! Hvala lijepa






















