CUALQUIER TRABAJO ES BUENO PARA COMENZAR

Recuerdo como hace unos años después de un proceso de formación en servicio al cliente que realicé para una empresa del sector financiero uno de los gerentes me llamó preocupado y me contó que uno de sus empleados había renunciado justo a la semana siguiente. Estaba realmente sorprendido porque todos habían quedado muy satisfechos pero, estuvo aún más sorprendido cuando escucho mi respuesta: Genial, objetivo cumplido!!!

Tal vez resulte difícil aceptar mi respuesta pero para comprenderla será necesario abrir la mente, conocer el contexto y romper algún paradigma que nos suele acompañar a la hora de buscar trabajo.

El protagonista

Pedro Pérez (nombre ficticio) es un joven de 30 años que llevaba en esta empresa 5 años en el departamento de Customer Care en el  Contact Center. Era su primera experiencia en el mundo laboral. Nunca se había destacado por su buena actitud ni su efectividad así que nunca tuvo posibilidad de ascender. Paralelamente a su trabajo también logró terminar sus estudios de turismo. En los últimos meses había bajado aún más su rendimiento y se sentía “desmotivado”.

La empresa

Esta empresa nunca se había preocupado por el desarrollo continuo de los empleados. Los indicadores de satisfacción de cliente externo habían descendido en el último año y desde el departamento de RRHH les informaron que habían detectado un problema de clima en el área. Por lo cual decidieron hacer un proceso formativo dinámico y participativo centrado en la “orientación hacia la excelencia en el servicio” en el que todos compartieran, limaran posibles asperezas y se conocieran mejor y fui la responsable de llevarlo a cabo.

La formación

Durante las horas que compartimos en aquella formación, si bien trabajamos sobre las diferentes habilidades que se requieren para lograr la excelencia en el servicio, incidimos mucho sobre la importancia de hacer lo que nos gusta con pasión. Si estamos ocho horas al día trabajando haciendo algo que nos gusta estaremos invirtiendo nuestro tiempo pero en caso contrario solo lo estaremos gastando y nos estaremos desgastando.

Está más que comprobado, el instinto ya me lo decía y estudios hoy así lo confirman, que cuando nos sentimos felices haciendo algo que realmente nos apasiona y nos sentimos a gusto damos más del 100% y siempre estamos “motivados”.

El origen del problema

Cuando se quiere dar el primer paso dentro del mundo laboral, en particular si se es estudiante o se acaba de terminar la carrera o sencillamente se necesita dinero: “Cualquier trabajo es bueno para comenzar” pero este muchas veces es el inicio de muchos dolores de cabeza que duran años y en ocasiones décadas.

Entramos por cosas del “azar” en una empresa de la cual no tenemos mayor información pero que nos brinda la oportunidad de aprender y de tener nuestra primera experiencia en el mundo laboral. Muchas veces entramos haciendo prácticas o empezamos a desempeñar tareas que no tienen nada que ver con lo que estudiamos. Si la experiencia es negativa nos olvidaremos de la empresa para siempre y tal vez no queramos trabajar en lo mismo jamás. O, si es una experiencia buena, desarrollaremos muy bien nuestras tareas y seguidamente pasamos a formar parte de la plantilla. Irá pasando el tiempo y nos felicitarán por nuestro desempeño, nos subirán el sueldo y con este las responsabilidades aumentarán. Y, seguirá pasando el tiempo, nos integraremos aún más al equipo y hasta nos ascenderán pero….

Aquí entro yo!!!

Pero, llega el día en que tu empresa decide hacer una jornada de formación en la que estoy presente y, como buena Coach Personal, entre otras cosas te invito a que reflexiones y te hagas las siguientes preguntas:

  • ¿Por qué estás en esta empresa?
  • ¿Por qué estás haciendo este trabajo?
  • ¿En realidad te gusta lo que haces?
  • ¿Qué pasó con la carrera que estudiaste?
  • ¿Qué pasó con aquello con lo que soñabas cuando eras más joven?
  • ¿Realmente te sientes feliz?
  • ¿Qué te APASIONA?

Vamos tan rápido por este mundo que hacer un alto en el camino para pensar en estas cuestiones lo vemos como una pérdida de tiempo. Nos centramos en lo urgente (quiero encontrar trabajo) más no en lo verdaderamente importante (qué trabajo quiero encontrar). Y seguro muchos piensan que encontrar trabajo ya es complicado como para encontrar uno a nuestra medida pero déjame decirte que si se puede y que como Coach Personal he ayudado a muchas personas a lograr este objetivo por lo cual sé que es posible.

También conozco a otras personas que no pueden o deciden no tomar acción y terminar allí el resto de sus días porque las barreras de salida son demasiado altas y costosas. Esperan un milagro, ven como van pasando los días, como el ánimo desciende y la apatía crece…. Muchos de ellos finalmente son invitados a dejar la empresa “voluntariamente” y aunque al principio esto supone una gran decepción terminan comprendiendo que es en realidad una bendición y que pueden empezar de nuevo tomando las riendas de su propio destino o dejarlo otra vez en manos del “azar”.

La solución

Desde que somos niños siempre tenemos una serie de gustos, de preferencias, nos decantamos hacia unas materias más que a otras o manifestamos gusto por ciertas actividades. En lo personal, recuerdo que de niña siempre me gustaba jugar a ser maestra, se me daba bien el teatro y me encantaba hacer presentaciones en público. ¿Qué querías ser de pequeñ@? ¿Qué se te daba muy bien?

Lo ideal sería comenzar desde muy jóvenes a detectar estos gustos e irlos reforzando con el paso de los años dedicando más tiempo a aquello que realmente nos gusta y nos hace ser mejores en nuestra especialidad. Por fortuna la educación ha comenzado a cambiar orientada hacia el desarrollo de las inteligencias múltiples por ejemplo que se suman a otras tendencias que dan más libertad para desarrollar el  verdadero potencial.

Vale muy bien, pero muchos de nosotros hemos recibido otro tipo de educación y ahora estamos como estamos entonces…. ¿qué debemos hacer?:

  • Busca tu esencia.
  • Responde a la pregunta ¿qué te apasiona?
  • Define exacta y detalladamente qué es lo que quieres.
  • Diseña una estrategia de marca personal para lograrlo, no dejes nada al “azar”.
  • Pon toda tu #actitudyacción
  • Lo conseguirás…. Y te sentirás feliz 🙂

Desenlace

Me dio tanto gusto conocer a Pedro!!! Siempre estaba muy atento a lo que yo explicaba, fue el más participativo durante la formación. Conectó con cada palabra, con cada ejercicio, con cada ejemplo que daba sobre casos de éxito de empresas que destacaban por su excelencia en el servicio. Pero, justo el último día que invité a hacer reflexiones tan profundas como las antes comentadas, Pedro no musitó palabra era como si le hubiese caído un balde de agua fría. Estaba meditabundo, consternado y diría que un tanto incómodo. A la semana siguiente Pedro renunció!!!

Tres años después, en una comida informal me encontré con aquel gerente que había quedado atónito con mi respuesta, me saludó muy cariñosamente y me preguntó si me acordaba de Pedro. Por supuesto, le contesté!!! Y entonces me contó que la empresa en la que trabajaba Pedro es ahora uno de sus principales clientes y que ahora se le ve muy feliz.

Tantas preguntas y reflexiones habían llevado a Pedro a darse respuestas sinceras y a tomar decisiones. Desde pequeño siempre había querido viajar, le apasionaba conocer diferentes destinos y culturas, le encantaban los idiomas, estudió turismo y soñaba con trabajar en una gran agencia de viajes.… y su sueño se hizo realidad!!! Ahora trabaja en lo que realmente le gusta; se proyecta dentro de esa empresa con la que se identifica plenamente, ha sido ascendido en dos ocasiones y, claro, destaca por su gran orientación hacia el servicio 🙂

¿Qué te apasiona? ¿Te sientes feliz con lo que haces? ¿Recuerdas tu primer trabajo? ¿Te encuentras en esta situación? ¿Necesitas una mano para dar el primer paso? ESCRÍBENOS!!! 

Juanita Acevedo Segura – Formadora Empresarial & Coach Personal