Marca Personal

Pues sí, así es!!! Tú tienes una marca y además registrada desde que naciste. Tu marca eres tú, tu propio nombre. Y cuando hablo de nombre no me refiero solamente a las letras que lo componen sino a toda la trayectoria que tienes que te han hecho ser quien eres y que seas reconocido o “desconocido” en el ámbito en el que te desenvuelves.

Es increíble ver como de un tiempo para acá ha ido tomando cada vez más fuerza la importancia que se le da al tema de la marca personal motivado por la explosión y la exposición en la red. Antes no existíamos y ahora todo el mundo sabe detalles íntimos de nuestra vida que podemos comunicar al instante a través de una simple interacción con nuestro móvil y un tweet. Y así no queramos estar y lo evitemos a más no poder es muy difícil porque seguro otros se encargarán de hacerlo, muchas veces sin que tu lo sepas jamás, con un simple tag en una foto de cuando estuviste en aquella fiesta tan “divertida”.

La Marca Personal NO es una novedad

Lo que impacta sobre el tema de la Marca Personal no es que esté tan de moda ahora y como las personas le están dando tanto valor a un tema que parece la gran novedad cuando este tema, claro en la versión 1.0, toda la vida ha existido, pero tal vez no éramos conscientes de su verdadera importancia. La imagen que proyectamos, las relaciones que forjamos, la forma de comportarnos, la ACTITUD ante la vida, la manera de vestirnos, la pulcritud de nuestras presentaciones, la importancia de lo que decimos, el impacto que generamos, el modo como nos presentamos, nuestra reputación, todo esto siempre ha existido y ha sido importante pero ahora que estamos tan expuestos es necesario hacernos conscientes porque ya no podemos, para bien o para mal, pasar desapercibidos.

Y, si logramos entender la importancia de estos conceptos básicos y trasladarnos a un entorno 2.0 nos volveremos competitivos pero además nos dispondremos a marcar la diferencia, una diferencia que hoy en día es necesario establecer con elementos de verdadero valor más allá de la formación que tengamos o la experiencia con la que contemos, elementos que hablen de nosotros como personas, como seres humanos, que deje ver quiénes realmente somos y cuáles son todas las virtudes y valores con que contamos, que dejen huella reforzando así nuestra marca personal.